• Camí: /museupicasso/es/node/199
  • El estudio técnico de la obra de Picasso nos abre las puertas a un espacio de investigación y de aprendizaje fascinante. Los análisis de los materiales, las técnicas de imagen y la fotografía digital en alta resolución, combinados con otras herramientas de exploración, nos han permitido reseguir el rastro creativo del artista y descifrar la información oculta en cuatro pinturas del período 1901-1904: "Naturaleza muerta", "Jaume Sabartés con quevedos", "La copa azul" y "Azoteas de Barcelona".
    Camí: /museupicasso/es/catalogo-picasso-proyecto-azul
  • Vilató aprovecha los momentos durante los que telefonea para dibujar. Son bocetos de sus obras, sean grabados o pinturas, en los que aparecen los esquemas figurativos que le son propios y que evocan a personajes híbridos, aves quiméricas, tortugas, partituras, un violonchelistas, el sol... También abundan las notas, direcciones anotadas durante la conversación, citas, números de teléfono o curiosos cálculos. El Museu Picasso de Barcelona celebra el centenario del nacimiento de Javier Vilató con esta publicación.
    Camí: /museupicasso/es/vilato-dibujos-de-telefono
  • Alrededor del cuello, en las orejas, en la muñeca o en el dedo, en una manga o en el pecho, la joya puede apropiarse de cualquier parte del cuerpo o del vestido. Y cuando el artista la crea, introduce su arte en la esfera más personal de su obra. Cuando Picasso estampa sus medallones de terracota y se los regala a las personas de su entorno, penetra en sus vidas con su vocabulario mediterráneo. Sus cantos rodados grabados son esculturas y también joyas; sus colgantes de plata son obras de arte y, a la vez, adornos personales. Sin embargo Picasso no está solo, participa de un movimiento más general con otros artistas que hacen de la joya una parte de su obra, un fragmento de su creación: Meret Oppenheim, Man Ray, Dorothea Tanning, Max Ernst, Salvador Dalí, Alberto Giacometti, Alexander Calder, Lucio Fontana, Louise Bourgeois, Pol Bury, Jacqueline de Jong, Arman, César, Jean Dubuffet, Asger Jorn, Niki de Saint Phalle, Kiki Smith, Aube Elléouët-Breton, Yoko Ono, Janine Antoni o Miquel Barceló. És tota una història de l’art en miniatura. Esta publicación se il·lustra con 275 imágenes que incluyen una amplia selección de joyas de Picasso y de más de cincuenta artistas.
    Camí: /museupicasso/es/picasso-y-las-joyas-de-artista
  • «Je suis le cahier» [Jo soc el quadern] és la frase que el 1907 Picasso va escriure en un dels quaderns vinculats a "Les Demoiselles d’Avignon", una identificació que mostra la gran importància que concedia a aquest laboratori d’idees que representen els carnets de dibuix. Aquest catàleg raonat és, doncs, una oportunitat única per submergir-se en la curiositat inexhaurible del genial artista. Els dinou quaderns (1.300 dibuixos) de la col·lecció del Museu Picasso de Barcelona que s’hi mostren evidencien com és d’important per a l’artista el fet de poder jugar i experimentar per trobar solucions plàstiques i compositives i també resulten ser testimonis de la vivacitat i rapidesa del gest i del mestratge de totes les tècniques.
    Camí: /museupicasso/es/picasso-los-cuadernos-0
  • En enero y febrero de 1938, en la célebre Exposición Internacional del Surrealismo organizada en la Galerie Beaux-Arts de París, el gramófono "Jamais" [Nunca] de Óscar Domínguez causó tanta sensación como el "Taxi pluvieux" [Taxi lluvioso] de Salvador Dalí o los 1.200 sacos de carbón suspendidos del techo de la sala principal.
    Camí: /museupicasso/es/jamais-%C3%B3scar-dom%C3%ADnguez-pablo-picasso
  • Picasso, como ya había escrito su amigo Man Ray en la revista "Cahiers d’art" en 1937, mantuvo una fructífera y compleja relación con la cámara que fue posible empezar a analizar a partir de 1992, cuando sus herederos donaron parte del archivo fotográfico del pintor al Estado francés. Han hecho falta años para organizar y estudiar el ingente material de este legado, desde que la conservadora del Musée national Picasso-Paris, Anne Baldassari, iniciara a mediados de la década de 2000 una investigación en profundidad de las imágenes en blanco y negro y en color que integran los fondos del museo.
    Camí: /museupicasso/es/picasso-la-mirada-del-fotografo
  • ¿Una exposición sobre la cocina de Picasso? ¿Por qué no? La iniciativa no es en absoluto incongruente, pues la cocina es un sutil factor revelador de las artes de Picasso: pintura, grabado, escultura, cerámica, poesía o teatro. No hay que olvidar el papel de los restaurantes como lugar de encuentro de las vanguardias, desde la taberna Quatre Gats de Barcelona hasta el cabaré Au Lapin Agile de la colina de Montmartre, a cuyas mesas se sentaban las bohemias de la época y la pandilla de amigos de Picasso. Los platos, los utensilios y los lugares relacionados con la cocina tienen un fuerte poder de evocación o asociación. Para un creador, el acto mismo de comer y digerir es una metáfora. A través de lo que se puede comer e incluso de lo incomes¬tible, se da la feliz posibilidad de engullir el mundo. Picasso posee esta afi¬ción por el mundo y lo concreto hasta hincarle de verdad el diente y cogerle el gusto. Sus invenciones permanentes y la euforia de su imaginario son el testimonio de un apetito insaciable. Picasso entra en escena en el ruedo de la cocina e inicia allí su gran ceremonial. Ya lo dijo Heráclito: «Los dioses están en la cocina».
    Camí: /museupicasso/es/la-cocina-de-picasso
  • La Barcelona de los años de la Primera Guerra Mundial era una ciudad compleja, plenamente inmersa en diversos conflictos sociales y políticos y culturalmente muy activa, gracias, en parte, a la presencia de muchos artistas extranjeros que encontraron refugio en ella. En este contexto de vibrante modernidad, un personaje enigmático y complejo llegó a la ciudad para disputar un combate de boxeo: Arthur Cravan. El Museu Picasso ha querido dedicar una exposición a esta figura controvertida ─poeta y escritor, dadaista "avant la lettre", boxeador, conferenciante, "performer", viajero─ que en 1916 se enfrentó al campeón del mundo Jack Johnson y consiguió perturbar el microcosmos barcelonés durante unas cuantas semanas. Su vida poco convencional y su desaparición siguen convirtiéndolo ─aún hoy─ en un mito con mucho por descubrir. La muestra, que cuenta con un gran volumen de documentación escrita y gráfica, nos acerca a algunos de estos aspectos poco conocidos de la trayectoria de Cravan y es, al mismo tiempo, un excelente preludio para comprender el ambiente cultural de una Barcelona que Picasso visitaría al año siguiente.
    Camí: /museupicasso/es/catalogo-arthur-cravan-maintenant
  • Picasso vivió en Barcelona la etapa más importante de su formación como artista. Pero en la ciudad no solo aprendió los secretos del oficio y perfeccionó su técnica, sino que conoció a algunos de los amigos que habrían de acompañarle buena parte de su vida. Ramon y Jacint Reventós eran dos de esos amigos.
    Camí: /museupicasso/es/picasso-y-revent%C3%B3s-una-correspondencia-entre-amigos

Pages