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El Parque de la Ciutadella

Lleno a rebosar de una vegetación en buena parte centenaria y muy rica en especies, el parque de la Ciutadella contiene una gran diversidad de elementos que lo hacen especialmente valioso. La cascada monumental y los edificios construidos en la segunda mitad del siglo XIX y hoy convertidos en museos, el lago donde se puede pasear en barquitas a remo, los paseos y las numerosas esculturas que hay en el parque son unos cuantos ejemplos de ello. Compartiendo espacio: el Zoo de Barcelona.

Construido en la segunda mitad del siglo XIX, este parque es uno de los principales referentes de los espacios verdes de Barcelona. Durante muchos años fue el único de la ciudad, y el primero de los actualmente existentes que se diseñó específicamente como parque público.

En el parque de la Ciutadella hay espacios para tos los usos imaginables. Esto lo ha convertido en uno de los lugares con más actividades lúdicas y culturales de Barcelona. Tiene amplias zonas de césped y grandes paseos, y por todas partes se encuentran bancos para sentarse plácidamente a descansar o leer un rato, y parterres de césped donde menudean -tanto en invierno como en verano- jóvenes que se tumban a tomar el sol. También frecuentan este parque aquellos a quienes gusta pasear, ya sea a pie o en bicicleta.

El trazado

El parque de la Ciutadella tiene un trazado ecléctico, con una parte de líneas más sinuosas y naturalistas frente a un trazado más clásico y de geometrías regulares. Sobresale la ordenación paisajista formada por una gran cascada monumental, un lago donde se puede navegar con pequeñas embarcaciones a remo, y una glorieta de música. Todo ello forma un conjunto de gran belleza.

Otra pieza importante del parque es la plaza de Armes. Proyectada en el año 1916 por el ingeniero y paisajista francés J.C.N. Forestier, está situada ante el Parlamento. Se trata del trabajo paisajístico mejor conservado del parque. Es un espacio rectangular con un estanque elíptico en el centro, rodeado por liños de ciprés recortados en forma regular y parterres con arbustos, entre los que destacan los rosales. Hay pinos y naranjos y, definiendo los límites de la plaza, una doble hilera de plátanos de tronco bajo. Es un lugar ordenado y sereno donde sentarse un rato para contemplar su armonía, un notable ejemplo de urbanización vegetal.

El paseo dels Til·lers

Se extiende a partir de la entrada principal del parque de la Ciutadella y culmina un espléndido recorrido que se inicia en el paseo de Sant Joan, sigue por el paseo de Lluís Companys -encabezado por el magnífico Arco de Triunfo- y abre las puertas del parque justo delante del monumento a Rius i Taulet. Es ésta una de las perspectivas urbanas más bonitas de Barcelona.

Junto a la doble hilera de tilos, recorriendo todo el paseo hasta la escultura ecuestre del general Prim, se encuentran amplios parterres con arbustos recortados donde sobresalen altísimas palmeras. En uno de los lados, cerca de la entrada del parque, están los pabellones que aún quedan de la época inicial del parque y de la Exposición Universal de 1888.

Los pájaros

En este parque viven una gran cantidad de pájaros, con un censo de más de 100 especies diferentes. Cabe destacar la gran colonia de garzas reales, actualmente la más importante de Cataluña. Elegantes y majestuosas, es fácil verlas volar por todo el parque. La Ciutadella es, pues, un lugar idóneo para los aficionados a la ornitología.

Vegetación

El parque de la Ciutadella es rico en especies vegetales, con numerosos ejemplares que tienen el valor añadido de la edad, ya que fueron plantados a finales del siglo XIX. Del mismo modo que es considerado un museo al aire libre por la gran cantidad de esculturas que contiene, este parque también puede ser calificado de arboreto por el número de especies que lo ajardinan: más de un centenar.

En este parque son abundantes los tilos (Tilia X europaea y Tilia tomentosa y Tilia X euchlora), las magnolias (Magnolia grandiflora), los álamos (Populus alba y Populus alba "Pyramidalis") y los plátanos (Platanus X hispanica). Los alatoneros (Celtis australis) son los protagonistas en la glorieta de Aribau y en la zona del lago, donde se eleva un ejemplar excepcional. Cerca del Umbráculo encontramos paulonias (Paulownia tormentosa) y Prodocarpus neriifolius, y junto al mamut árboles sagrados (Ginkgo biloba).

Otras especies arbóreas presentes en el parque son la acacia (Robinia pseudoacacia), los cipreses (Cupressus macrocarpa y Cupressus sempervirens), el pino australiano (Casuarina cunnighamiana), la bellasombra (Phytolacca dioica) y los castaños de Indias (Aesculus hippocastanum). Destacan, por su exotismo, los tres ejemplares de ciprés de los pantanos (Taxodium distichum) que hay dentro del lago.

También son importantes, tanto por su número como por sus dimensiones y su edad, las palmeras de Canarias (Phoenix canariensis), las palmeras datileras (Phoenix dactylifera) y las yucas (Yucca elephatipes), y por su rareza, las palmeras azules (Brahea armata). En cuanto a los arbustos, se hallan, entre otras especies, grandes ejemplares de laurel (Laurus nobilis), de tamarindo (Tamarix gallica) y de adelfa (Nerium oleander), y extensas vallas vegetales perfectamente recortadas de pitosporo (Pittosporum tobira) y de bonetero del Japón (Euonymus japonicus).

En el parque de la Ciutadella se encuentran diversos ejemplares incluidos en el catálogo de Árboles de Interés Local de Barcelona: una acacia de Constantinopla (Albizia julibrissin), un naranjo de Luisiana (Maclura pomifera), un pino australiano (Casuarina cunninghamiana) y un ejemplar de Quercus polymorpha, plantados a finales del siglo XIX, y los cipreses de los pantanos que están en el lago, plantados durante el primer tercio del siglo XX.

Arte y arquitectura

El parque, que en 1951 fue declarado monumento histórico-artístico, está considerado como un museo al aire libre por la profusión y calidad de sus esculturas. Hay obras de Frederic Marès (estatua ecuestre del general Prim), Eusebi Arnau (busto de mármol de Marià Aguiló), Josep Clarà (desnudo de bronce dedicado a los Voluntarios Catalanes de 1914), Josep Llimona (desnudo femenino de mármol El desconsuelo), Pau Gargallo (busto de mármol de Lleó Fontoba), Manuel Fuxà (bustos de mármol de Milà i Fontanals, Víctor Balaguer y Joaquim Vayreda, y figura de bronce de Bonaventura Carles Aribau) y Eduard B. Alentorn (grupo de mármol La cigüeña y el zorro), entre otros escultores.

Por su popularidad, cabe mencionar dos esculturas: La dama del paraguas, de Joan Roig Soler, que durante muchos años fue uno de los símbolos de Barcelona y que corona una fuente ornamental diseñada por Josep Fontseré, y un mamut de piedra, primera y única de las reproducciones a medida natural de animales extinguidos que en 1907 la Junta de Ciencias Naturales quería instalar en el parque.

La cascada monumental

Fue diseñada por Josep Fontseré en 1875, e inaugurada en el año 1881. Fontseré tuvo como ayudante a Antoni Gaudí, en aquel momento muy joven, y a quien se atribuyen las rocallas de la cascada y algunos motivos decorativos. A ambos lados hay escaleras para acceder a una especie de templete desde donde se puede contemplar una perspectiva privilegiada del parque.

La cascada está ornamentada por muchos elementos escultóricos de artistas catalanes de finales del siglo XIX, colocados tras su inauguración. El elemento central es el Nacimiento de Venus, de Venanci Vallmitjana, y a lo alto, culminando el conjunto, La cuadriga de la Aurora, de Rossend Nobas, autor también de cuatro grupos de genios, dos faunos y de la figura de Eros. A bajo, cuatro grifos modelados por Rafael Atché protegen a Venus

Los edificios

De la antigua ciudadela militar construida en 1715 quedan la capilla castrense, obra de Próspero de Verboom (1728), el palacio del gobernador -sede del Instituto Escuela durante la Segunda República y hoy uno de los centros de educación secundaria de la ciudad- y el edificio del arsenal, actualmente sede del Parlamento de Cataluña.

El resto de edificios que se encuentran en el parque fueron construidos en el último tercio del siglo XIX. El primero fue el Museo Martorell de Geología, de estilo neoclásico, proyectado en el año 1879 por Antoni Rovira i Trias, y que se integró en el diseño del parque realizado por Josep Fontseré en el año 1982.

En cuanto a las construcciones realizadas en motivo de la Exposición Universal de 1888, se conserva el restaurante, un edificio de ladrillo visto, coronado de almenas, obra de Domènech i Muntaner, y perteneciente a la primera época del modernismo barcelonés. Fue denominado popularmente el Castillo de los Tres Dragones, y desde el año 1934 es la sede del Museo de Zoología de Barcelona.

También fueron proyectados para la Exposición Universal de 1888 el Umbráculo, un recinto singular diseñado por Josep Fontseré (1883) que integra el ladrillo, el hierro y listones de madera, que procura sombra a especies subtropicales, y el Invernadero, una construcción de hierro y vidrio diseñada por Josep Amargós en el año 1884.

Historia

Este parque es un espacio muy vinculado a la historia de Barcelona. Está situado en los terrenos donde Felipe V, después de rendir la ciudad el 11 de septiembre de 1714 y ganar la Guerra de Sucesión, en el año 1715 mandó construir una gran ciudadela militar para controlar la ciudad. A fin de disponer de los terrenos necesarios, se derribaron las murallas del extremo noreste de la ciudad y 1.262 casas del barrio de la Ribera.

Casi un siglo y medio después, y con el objetivo de obtener el apoyo de la burguesía industrial barcelonesa, en 1869 el general Prim -cuya estatua ecuestre podemos contemplar dentro del actual espacio verde- entregó la ciudadela a Barcelona bajo la condición de que el solar fuese dedicado a parque público. La fortaleza militar fue derribada por brigadas de voluntarios.

La recuperación de estos terrenos permitió crear un gran espacio verde muy necesario en la Barcelona cada vez más masificada del desarrollo industrial. Se necesitaban lugares donde "poder respirar", algo muy bien definido en el lema del proyecto de Josep Fontseré: "Los jardines son a la ciudad lo mismo que los pulmones al cuerpo humano". Un criterio urbanístico que hoy nos parece evidente, pero que a finales del siglo XIX no era tan evidente.

El trazado original del parque realizado por Josep Fontseré en el año 1872 fue modificado para acoger la Exposición Universal de 1888 y, más tarde, para instalar el Zoo de Barcelona, uno de los más importantes de Europa y que ocupa la mitad de los terrenos.

Características

Distrito
Ciutat Vella
Dirección
pg. Picasso, 1
Accesos
pº Picasso, 1
Superfície
17,43 hectáreas
Horario
de las 10.00 h hasta el atardecer
Cómo ir
Cómo llegar
Servicios
  • Bar y lavabos accesibles
  • Conservador/a del parque
  • Área de compostaje
  • Área para perros
  • Área de juego infantil accesible
  • Mesas de ping-pong
  • Ludoteca
  • Merendero
  • Recorrido accesible
Equipamientos
  • Zoológico
  • Parlament de Catalunya
  • Museo de Zoología
  • Museo de Geología
  • IES Verdaguer
  • Capilla castrense
  • Parque infantil de tránsito

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