publicado el 22/05/2012
Conferencia del alcalde Xavier Trias en el acto organizado por la Fundación Fòrum Barcelona en el auditorio del IDEC-UPF
Muy buenas tardes a todos y gracias por acompañarme en este día tan especial.
Hoy hace exactamente un año, el 22 de mayo del 2011, ganábamos por primera vez las elecciones municipales en la ciudad de Barcelona.
Es un placer estar en un aniversario tan especial como hoy en este acto de la Fundación Fòrum Barcelona, rodeado de tantas personas conocidas y queridas; personas con las que he compartido mucho y que me habéis ayudado muchísimo.
Como decía, justo hace un año vivíamos un cambio histórico en nuestra ciudad. Por primera vez en treinta y dos años se producía una alternancia política en la capital de Cataluña.
Como os podéis imaginar, son muchos los recuerdos personales que guardo de aquel momento tan especial. Por ejemplo, la alegría de ver cómo un proyecto por el que habíamos luchado tanto y tantas personas, recibía la confianza de la mayoría de los barceloneses y las barcelonesas. O la ilusión por comprobar cómo, tras un intenso trabajo en la oposición, de años y años de picar piedra, de pisar las calles y plazas de Barcelona, los esfuerzos habían sido recompensados.
También recuerdo la responsabilidad y el sentimiento de humildad con el que aceptábamos aquella victoria, conscientes de que entonces todo empezaba. Que ganar las elecciones no era una finalidad en sí misma, sino un medio para construir un proyecto de futuro, para devolver la ilusión a los barceloneses y las barcelonesas. Conscientes, también, de que tendríamos un gobierno en minoría (catorce concejales) y que la situación económica y social de la ciudad y del país era muy complicada.
En el mes de mayo las personas nos otorgaban su confianza para que hiciéramos un cambio, un cambio tanto en el fondo como en las formas, en un momento de fuerte desconfianza en las instituciones y de gran crisis de valores. En unos momentos, sobre todo, críticos y de gran dificultad, tanto a nivel económico como social. Un contexto de crisis económica muy importante, pero también de crisis social, financiera, de las instituciones e incluso de modelo de estado.
Hacía falta fijar bien las prioridades, fijar unos objetivos de ciudad ambiciosos, ser juiciosos con los recursos públicos, y volver a poner a las personas en el centro de la actuación política del Ayuntamiento.
Un año después, es el momento de hacer un primer balance de este cambio, de dar cuenta de los objetivos fijados y de los primeros logros conseguidos.
También es el momento de hablar de futuro. De hablar de la transformación que queremos hacer en Barcelona a corto, pero también a medio y largo plazo. Porque los desafíos actuales no se pueden responder con soluciones parciales, ni con medidas puntuales, ni con un horizonte temporal a tres o cuatro años vista.
Vivimos momentos de extrema gravedad, casi de emergencia nacional. No solo nos encontramos en un escenario de recesión, con una caída prevista del 1,8% del PIB, según previsiones de la Comisión Europea, más pesimistas que las del mismo Gobierno español.
El sistema de financiación tanto de la Generalitat como del Ayuntamiento es injusto, especialmente para Cataluña, pero también para Barcelona. Una ciudad capaz de generar riqueza y que no revierte en los ingresos que recibimos.
Un problema de financiación como ciudad y como país igualmente gravísimo, que nos ahoga, y que ha obligado al gobierno de la Generalitat a apostar por el pacto fiscal y la hacienda propia.
Tenemos, sobre todo, un problema de paro muy preocupante de 113.402 personas en la ciudad de Barcelona, una cifra que como alcalde no me puedo quitar de la cabeza.Que las personas de Barcelona que están en el paro encuentren un trabajo se ha convertido en una de mis principales preocupaciones desde que soy el alcalde de la ciudad.
Ahora bien, no nos engañemos, esta situación es el resultado de un modelo productivo que ya presentaba signos claros de agotamiento desde hacía tiempo y que la crisis ha acentuado profundamente.Tenemos que encarar la ciudad hacia un nuevo modelo productivo, un nuevo modelo basado en la inversión en el bienestar social, las nuevas tecnologías, la innovación y la creatividad. Un nuevo modelo que impulse un crecimiento económico sostenible y que genere oportunidades para todo el mundo. Tenemos que poner en valor todo el potencial que tiene nuestra ciudad.
Tenemos que construir, en definitiva, un proyecto de ciudad capaz de generar credibilidad y confianza, para avanzar en un mundo cada vez más competitivo, una ciudad con vocación metropolitana, capital de Cataluña, capital de la Mediterránea y con ambición global.
Un proyecto de ciudad donde Barcelona se construya desde la proximidad de los barrios, promoviendo la colaboración y la implicación ciudadana a todos los niveles, y propiciando el trabajo en equipo con las principales instituciones de la ciudad y del país.
Una visión para unaBarcelona eficiente y excelente en sus servicios públicos, con un Ayuntamiento facilitador que ponga las cosas fáciles a la gente y simplifique la actuación administrativa.
Una visión de futuro de mirada larga, a quince o veinte años vista, y que, sobre todo, sea una visión compartida. Que sea un proyecto de ciudad donde todo el mundo se implique y donde todo el mundo participe. Porque Barcelona, no me cansaré nunca de decirlo, tiene que ser responsabilidad de todos, y resultado del trabajo y de las aportaciones de todo el mundo. Es el momento, pues, de que sumemos y establezcamos esta visión de lo que queremos para Barcelona a corto, medio y largo plazo.
Tenemos que apostar por una Barcelona de la cultura, la creatividad, el conocimiento, la innovación y el bienestar.Si alguien nos puede sacar de la crisis, esa es la ciudad de Barcelona y su área metropolitana. Tenemos que dejar que Barcelona sea el auténtico motor de reactivación económica como capital del país.
Desde el primer día de mandato nos fijamos dos grandes objetivos:la lucha contra la crisis económica y la creación de ocupación, y asegurar el bienestar y la calidad de vida de las personas.
Es verdad que el Ayuntamiento de Barcelona tiene una situación de solvencia financiera. Pero había ciertas tendencias que, de haber continuado, nos hubieran llevado por el camino equivocado. El endeudamiento del año 2010 se había incrementado mucho y el déficit, también.
Así pues, había que ajustarse el cinturón, pero de una manera inteligente. Poniendo fin a gastos innecesarios que no generaban ningún beneficio (como partidas desorbitadas en publicidad y propaganda) y apostando, en cambio, por aquellas partidas que sí benefician el bienestar de las personas: principalmente la inversión social en educación y en servicios de calidad.
Me presenté como el alcalde de las personas, y como tal me presento hoy aquí, un año después, consciente de que nuestra prioridad este mandato es el refuerzo de las políticas sociales.
En este sentido,hemos incrementado las partidas en servicios sociales en un 8%(llegando a más de un 50% en el caso de los comedores sociales). Después os hablaré de ello con más detalle.
Hemos hecho un esfuerzo muy grande, importantísimo, por poder agilizar procesos y conseguir poderpagar a nuestros proveedores a treinta días.
Estamos poniendo en marcha un ambicioso proceso desimplificación administrativa,reduciendo burocracia interna y sustituyendo hasta diecisiete normas que estaban obsoletas (veladores, vía pública, convivencia...).
Además, crearemosla Oficina de Atención a la Empresa, que estará operativa el año que viene y ofrecerá acompañamiento, asesoramiento y apoyo en el acceso a la financiación, subvenciones y ayudas.
También pondremos en marcha el010 Plus, que permitirá mejorar los circuitos del 80% de los trámites municipales, hacerlos más rápidos y, entre otras cosas, conseguirá evitar setenta mil desplazamientos a las oficinas para realizar los trámites de Hacienda.
¿Qué hemos conseguido con eso? Pues, en primer lugar, que el Ayuntamiento de Barcelona sea seguramente uno de los pocos ayuntamientos que paga sus facturas en tiempo y forma poniéndose del lado de las empresas.
En segundo lugar, hemos conseguido que nuestro Ayuntamiento sea también uno de los pocos, poquísimos, que ahorra dinero pero que amplía la partida de Servicios Sociales y que puede hacer inversiones sin endeudarse. Eso es porque fijamos bien nuestras prioridades.
Además, adaptamos nuestra contabilidad al Sistema Europeo de Cuentas, mucho más riguroso. Un sistema que nos dice algo muy sencillo pero que no se estaba aplicando: no gastes lo que no tienes. Eso nos ha permitido hacer unos presupuestos adecuados para los tiempos actuales. Hemos presupuestado con prudencia.
Otro elemento muy importante, yo creo que fundamental, es que Barcelona está en posición de cerrar este año 2012 con déficit cero.
Todo eso habla de tener credibilidad y generar confianza. Esta es nuestra mejor tarjeta de visita al mundo, quien venga a invertir se encontrará con una ciudad solvente.
Ya estamos obteniendo los resultados y los beneficios. Por ejemplo, la agencia de calificación internacional Standard&Poor's hizo público que Barcelona mantendría la calificación de doble A si no fuera valorada bajo el marco del Estado Español, que ha visto rebajada su calificación hasta la triple B.
Todo eso es muy importante. Ahora bien, quiero dejar claro que, para mí, la calificación más importante es la que nos dan cada día los ciudadanos y ciudadanas de Barcelona.Por eso, no me canso de repetirqueestamos trabajando para garantizar el bienestar de las personas y su calidad de vida.
Vienen tiempos difíciles, tiempos en que un Ayuntamiento prestamista de servicios como el de Barcelona tendrá que priorizar bien sus recursos en inversión social y ayudar a quienes más lo necesitan.Siempre digo que un alcalde no puede ir tranquiloa dormir si hay gente en la ciudad que lo pasa mal. Quiero hacer todo lo posible para que eso no pase, dentro de las posibilidades presupuestarias que tiene el Ayuntamiento de Barcelona.
Próximamente presentaremos un plan de inversiones potente, pero ajustado a nuestras posibilidades, un plan de 1.909 millones de euros para los próximos tres años, enfocado a dar salida a las necesidades sociales existentes.
Desde el Ayuntamiento hemos priorizado, incidiendo especialmente en los temas sociales.Hemos incrementado los servicios de teleasistencia en un 41% (de 6,5 a 9,2 millones de euros), hecho que ya nos ha permitido llegar a unos 59.000 usuarios, y hemos doblado los recursos destinados a los Servicios de Atención Domiciliaria, atendiendo así a más personas y a más hogares.
Hemos incrementado, además, las partidas destinadas a emergencias sociales, de dos a cuatro millones de euros, y crearemos un nuevo centro de urgencias y emergencias sociales de Barcelona.
En este sentido, hemos acordado con más de 472 entidades de nuestra ciudad un plan de inclusión social para poder responder conjuntamente a las consecuencias sociales de la crisis económica.
Hay otro capítulo que es muy importante: las políticas sociales de vivienda. Hemos conseguido que, a pesar de la crisis del sector de la construcción, la política de vivienda social del Ayuntamiento continúe adelante. De hecho, el 63% de las viviendas acabadas en el año 2011 son protegidas. Es decir, hay 1.154 viviendas nuevas protegidas. Y tenemos en construcción un millar más.
Al mismo tiempo, estamos respondiendo a las nuevas realidades derivadas de la crisis, poniendo en marcha medidas para acoger familias desahuciadas sin recursos y con situaciones de exclusión social en un nuevo Centro de Alojamiento Familiar. También estamos trabajando para hacer frente a las situaciones derivadas de los desahucios en la ciudad de Barcelona. Hemos firmado un convenio con el Colegio de Procuradores a fin de que nos informen de futuros desahucios y poder actuar de manera más eficiente, ayudando a las personas que sufren esta situación.
Queremos estar al lado de las familias. Por eso se ha hecho un esfuerzo económico muy importantepara que las becas comedor lleguen a quienes las piden. Se ha podido atender así a las 4.700 familias que estaban en lista de espera y, también, a las más de 1.500 nuevas demandas que se habían presentado este año. En total,hemos atendido más de 19.000 peticiones de becas comedor.
También estamos introduciendo mejoras en la gestión del modelo de éxito de los jardines de infancia municipales. Hoy se ha convocado una huelga. La respeto, entiendo que el colectivo de los maestros, de los educadores, como también otros colectivos no se sientan lo bastante reconocidos. Pero la situación no es fácil para nadie.Desde el Ayuntamiento incrementamos los recursos en jardines de infancia, pasando de 24 millones de euros el curso 2011-2012 a 30 millones de euros el próximo curso.El modelo de jardines de infancia existente en la ciudad de Barcelona es un modelo de éxito. Y como tal lo seguiremos potenciando.
Para el curso 2012-2013 ofreceremos cerca de900 nuevas plazasy entrarán en funcionamiento tres nuevas escuelas, de manera que haremos posible que 1.120 niños más de Barcelona puedan disfrutar de este modelo el próximo curso. Entre todos tenemos que seguir trabajando para que nuestros jardines de infancia sean todo un referente de educación de calidad.
Sin embargo, el bienestar y la calidad de vida de las personas también se construye en torno a la seguridad, la limpieza, la iluminación, el transporte público y todos los servicios que presta el Ayuntamiento. Queremos lograr que Barcelona funcione.Que Barcelona sea una ciudad excelente en todos los servicios que ofrece.
Por eso hemos hecho de laseguridad una prioridad. Tomamos enseguida la decisión de que la policía bajara al metro y de mejorar la colaboración entre la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra.Así, en pocos meses redujimos hasta un 20% los hechos delictivos. Hemos puesto énfasis en el patrullaje preventivo, incrementando la capacidad de anticipación, y también hemos ampliado en cuatro distritos el horario de las oficinas de denuncias las 24 horas del día.
También hemos insistido mucho en lamejora de la limpieza de nuestras calles y plazas, adecuando mejor los recursos, optimizando el trabajo, y estableceremos un ciclo de mejora continuada. Todavía lo podemos hacer mejor.
Queremos tambiénmejorar la iluminación con un nuevo plan para generar una nueva imagen nocturna de Barcelona, con la iluminación de edificios y ejes comerciales, y tener más en cuenta el alumbrado por donde pasan los peatones.
Con respecto altransporte público, estamos trabajando para conseguir una financiación adecuada por parte de las administraciones implicadas. Especialmente del gobierno del Estado, que ha reducido significativamente su aportación a la financiación del transporte público en el área de Barcelona.
Impulsaremos una nueva red de autobuses para que sea más eficiente en los tiempos previstos de transporte y que optimice los itinerarios. El próximo mes de octubre entrarán en funcionamiento las cinco primeras líneas de la nueva red. Mañana las presentaremos.
También estamos mejorando el Bicing, que era un sistema que, tal como estaba diseñado, no era sostenible económicamente hablando. Hemos mejorado el servicio e incrementado el número de abonados, con la ampliación de dos horas de servicio por la noche o la incorporación de un seguro en caso de accidente. Al mismo tiempo hemos sido capaces de disminuir el coste por parte del Ayuntamiento.
Estamos haciendo también una apuesta muy importante por la colaboración público-privada. Ante esta situación negativa que vivimos tenemos que trabajar necesariamente con la suma de todos, de personas, de administraciones, de instituciones públicas y del sector privado. Entiendo esta apuesta como una nueva manera de trabajar con el tejido cívico de nuestra ciudad, trabajando codo con codo con las asociaciones y los ejes comerciales o los clubes deportivos de nuestra ciudad. Para nosotros el deporte es una herramienta que ayuda al desarrollo económico y al mismo tiempo propicia la inclusión social. También con los emprendedores sociales.
Hay otro elemento clave, que es la cultura. Barcelona es sinónimo de cultura. Es sinónimo también de emprendedores culturales que han trabajado desde la base para crear festivales de música, salas de teatro, galerías de arte... Estamos a su lado. Como también estamos poniendo en valor nuestro patrimonio histórico y cultural. Barcelona, capital de Cataluña, con una lengua y una cultura propia.
También estamos impulsando los espacios de creación, como Fabra i Coats, estableciendo ayudas para la rehabilitación de antiguos teatros y ateneos, y ultimando la puesta en marcha de grandes equipamientos culturales (Disseny Hub, Centro Cultural del Born).
He querido acabar este apartado precisamente con la cultura porque la cultura no solo es un elemento de ocio, que también, sino que es sobre todo un sector generador de oportunidades económicas. Por lo tanto, la cultura tiene que tener un peso específico en este nuevo modelo productivo del que os hablaba al principio, y al que querría dedicar el resto de la conferencia.
He empezado esta intervención describiendo la situación económica actual. Una situación difícil que, siendo realistas, solo se puede describir como de emergencia nacional. Los desafíos que tenemos al frente son enormes, y eso nos tiene que animar a trabajar con más fuerza y determinación.
Cuando decimos que Barcelona tiene potencial y capacidad para convertirse en la punta de lanza de la recuperación económica de nuestro país, no estamos hablando de un sueño inalcanzable. Estamos hablando de una realidad. Ahora bien, como he dicho antes, solo lo podremos hacer si somos capaces de sacar provecho de todos los activos que tenemos.
Tenemos que lograr, entre todos, establecer las bases de un nuevo modelo productivo diversificado, más sostenible, que se base en la industria, el comercio, el turismo, los servicios y las nuevas tecnologías.Esta esla visión de futuro para Barcelona que querría que todos tuviéramos en la cabeza. Una visión que tenemos que ir dibujando a medio y largo plazo, y sobre la que ya estamos trabajando.
Tenemos que recordar que Barcelona tiene una economía diversificada, que combina la excelencia en ámbitos tradicionales con el empuje de sectores estratégicos de futuro. Una economía abierta al mundo que en el 2011, y a pesar de la coyuntura económica adversa y la debilidad de la demanda, marcó unrécord en exportaciones. Las ventas al exterior del área de Barcelona alcanzan un máximo histórico y nos sitúan como la primera fuerza exportadora de todo el Estado Español. El 19,6% de todas las exportaciones del Estado Español sale de Barcelona. Eso, para que nos entendamos, significa 42.000 millones de euros.
Tenemos, por lo tanto, un buen tejido económico. Con industria competitiva, con servicios de calidad y con un sector turístico fortísimo.
A pesar de la crisis, el turismo batió, en el 2011, todos los récords históricos. 15,5 millones de pernoctaciones, 7,3 millones de turistas y 2,6 millones de cruceristas. Todo eso marca un máximo histórico. También lo marca el dinero que dejan los turistas en Barcelona: el gasto de compra con tarjeta de crédito ha llegado a los 1.900 millones de euros en un año (en Madrid solo 900 millones de euros). Eso, para que nos hagamos una idea, equivale a todo el plan de inversiones que hará el Ayuntamiento ¡en los próximos tres años!
Tenemos que ser capaces de beneficiarnos de esta riqueza que genera nuestra ciudad. Por eso pedimos un sistema de financiación más justo para Barcelona, con la participación de impuestos como el IVA.
Hay un segundo elemento clave que tenemos que empezar a valorar, que es la importancia de trabajar a escala metropolitana. Por eso tenemos que profesionalizar al máximo nuestra capacidad de acción en promoción económica, competitividad y captación de inversiones y de nueva actividad económica. En este sentido, ya anunciamos que queremos convertir Barcelona Activa en una gran empresa de gestión de toda la promoción económica de la ciudad, incluyendo el comercio y el turismo, y ofrecerla a toda el área metropolitana.
Queremos poner, además, a disposición de toda el área metropolitana un activo fuerte, fortísimo, como es el de la marca Barcelona. Una marca de referencia en todo el mundo vinculada a una manera de hacer muy nuestra, la apuesta por la excelencia, por el trabajo bien hecho. Una marca vinculada también al prestigio de nuestras universidades, escuelas de negocio (ESADE e IESE), y a muchos de los acontecimientos que organizamos y que tienen una proyección global, sobre todo en el campo del deporte (X-Games, Mundiales de Natación, Maratón...) y la cultura (Sónar, Primavera Sound...).
Todo eso forma parte de la marca Barcelona. Yo siempre digo que si esta marca la tuviéramos que comprar, no habría bastante dinero en el mundo para poder pagarla. Por eso la tenemos que proteger y la tenemos que potenciar todavía más.
Os comentaba antes que tenemos un tejido económico fuerte y diversificado, pero tambiéntenemos que potenciar los nuevos sectores emergentes: las nuevas tecnologías, el agroalimentario, la biomedicina, el diseño, la educación superior, las industrias culturales, los media, etcétera.
Tenemos datos muy positivos en el ámbito, por ejemplo, de la biotecnología. Mucha gente no lo sabe, pero aquí tenemos uno de los clústeres más activos de Europa en biotecnología. Y en los últimos cinco años, las más de 450 empresas catalanas en este sector han registrado un ritmo de crecimiento de entre el 15% y el 30%.
Quiero destacar también la importancia que tiene para Barcelona haber sido escogida como capital mundial del móvil hasta el 2018. Esta es una oportunidad única de atracción de talento y de captación de inversiones. Esta capitalidad no implica solo que venga una feria. Es una apuesta tecnológica de ciudad que permite darse a conocer al mundo y que las empresas hagan inversiones de futuro. La repercusión económica para todo el periodo se estima en unos 3.500 millones de euros. En eso, nos va el futuro. El 22@ es el espacio ideal para el desarrollo industrial de la capitalidad mundial del móvil. Estaremos al lado de las empresas que quieran hacer esta apuesta y, sobre todo, estaremos al lado de aquellos que empiezan, de los emprendedores.
Para apoyarles aplicaremos otra medida nacida de la Mesa Barcelona Creixement: la creación de unaZona Franca para emprendedoresen el 22@ para proyectos de tecnologías móviles. Aplicaremos una exención total en los impuestos y tasas municipales a las empresas que allí se instalen.
La capitalidad mundial del móvil es también una oportunidad para aplicar las nuevas tecnologías para la mejora de la calidad de vida de las personas, generando una nueva economía de la innovación urbana en torno a las smart cities. Esta es otra de nuestras apuestas de futuro. Porque todo eso configura un nuevo segmento de negocio muy importante que, al mismo tiempo, tiene que servir para que la gente viva mejor. Uno de los objetivos que tenemos es que en tres años, haya tres millones de móviles en la ciudad adaptados para poder pagar desde el transporte público hasta la compra en los mercados municipales. Eso no será solo comodidad. Eso es economía. Eso son oportunidades de negocio y de futuro.
Como también lo es que Barcelona se convierta en la primera ciudad que tendrá fibra óptica en todos los hogares. Un proyecto por el que Telefónica ha creado 1.300 nuevos puestos de trabajo en nuestra ciudad.
Barcelona es una ciudad de referencia en Europa en cuanto a la implantación del vehículo eléctrico; en el 2013 acogeremos un simposio de referencia internacional sobre este sector de futuro. Un 40% de la industria del área metropolitana de Barcelona está vinculado al sector de la automoción, y más de ochenta empresas ya están vinculadas al sector de la movilidad eléctrica. Mañana Nissan anunciará oficialmente la fabricación, en la Zona Franca, de su segundo vehículo eléctrico, la furgoneta NV200.
Estamos trabajando, además, como saben, en la creación de un Smart City Campus en el 22@, que será un hub de talento y creatividad donde empresas y centros de investigación trabajarán conjuntamente para avanzar en soluciones tecnológicas al servicio de la innovación urbana. En pocos meses veremos instalarse empresas vinculadas con el desarrollo de las smart cities, propiciando un modelo de colaboración público-privada que aporta lo mejor de cada uno en beneficio de todo el mundo.
Hay otro pilar de este nuevo modelo productivo que estamos impulsando: la logística y el funcionamiento coordinado y en red de las grandes infraestructuras metropolitanas.
Muchas veces olvidamos que tenemos un conjunto de activos en el área metropolitana que, si funcionaran a pleno rendimiento y de manera coordinada, serían únicos en Europa por su potencial. Porque en ningún lugar de Europa se sitúan en un espacio tan próximo un aeropuerto —que se puede convertir en un hub intercontinental y que registró el año 2011 la cifra récord de más de 34 millones de pasajeros— y un puerto en continuo crecimiento y expansión, separados cien metros el uno del otro, en un área logística como la Zona Franca, la Fira y el Mercabarna.
Fijémonos, por ejemplo, en el puerto de Barcelona. Aquí tenemos una oportunidad única: convertirse en la puerta de entrada a Europa y al Mediterráneo para las mercancías asiáticas. Los barcos asiáticos ya transitan por el Mediterráneo, pero por la falta de conectividad de aquí, atraviesan el Estrecho y suben hacia Amberes, Hamburgo o Rotterdam. Si tuviéramos una infraestructura de conectividad fuerte, se quedarían en Barcelona.
La multinacional china Hutchinson está haciendo una apuesta muy importante por establecer su base en el puerto de Barcelona con la construcción de la nueva terminal de contenedores. Una inversión de más de quinientos millones de euros, que se tiene que ver compensada con una actualización por parte de las instituciones de las infraestructuras de acceso al puerto. Por eso reivindicamos, una y otra vez, las inversiones pendientes en infraestructuras que siempre se nos han prometido pero que nunca han llegado.
Lo he dicho muchas veces, lo repito aquí y lo repetiré tantas veces como haga falta: necesitamos losaccesos definitivos viales y ferroviarios al puertocomo elemento clave para el desarrollo delcorredor mediterráneo.Estas son unas infraestructuras muy importantes para tener un dibujo completo de este nuevo modelo productivo de futuro en el que estamos trabajando para la ciudad de Barcelona y su área metropolitana.
En este nuevo dibujo del futuro de nuestra ciudad el puerto juega un papel determinante. A pesar de la difícil situación actual, no podemos dejar de soñar y planificar el futuro de Barcelona. Tenemos que ser capaces de incorporar una parte del puerto a la ciudad. Este tiene que ser un elemento básico del futuro de Barcelona: planificar espacios de gran potencial, nuevos barrios productivos donde se pueda trabajar y vivir al mismo tiempo, conectados con las grandes infraestructuras logísticas metropolitanas y de comunicación global.
Un principio que también estamos aplicando en proyectos existentes como la plaza de las Glòries, donde estamos proponiendo nuevas ideas y trabajándolas con los vecinos, buscando en todo momento el consenso con todos los grupos políticos. Como también estamos haciendo en el diseño del nuevo parque y estación de la Sagrera, avanzando en las obras para acoger el paso del tren de alta velocidad hacia Francia. Una ciudad que ponga a las personas al frente.
Estamos en momentos de grandes dificultades económicas, es cierto. No podemos rehuir la realidad, ni tampoco nuestras responsabilidades. Pero quiero que sepáis que, conjuntamente con los desafíos presentes, necesitamos mirar adelante y hacer apuestas de futuro a medio y largo plazo.
Tenemos que ser capaces de priorizar, saber gastar bien los pocos recursos públicos que tenemos. Somos la capital del país y tenemos la obligación de hacerlo bien, de ponernos al frente, yo el primero, empujar y tirar del carro, aunque muchas veces pueda significar asumir gastos que no nos corresponden.
Si somos capaces de trabajar juntos, de trabajar bien, de trabajar con juicio, con responsabilidad y sentido común, lo conseguiremos, no tengáis ninguna duda.
Barcelona lo hará con el esfuerzo y el compromiso de todos. No solo superaremos esta situación, sino quesaldremos más fuertes, más grandes y mejor situados en el escenario internacional.
Muchas gracias a todos por vuestra atención.
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